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El concepto del tiempo cero en la física cuántica

Tiempo cero: la instantaneidad en la física cuántica
Foto: En el mundo cuántico el tiempo no existe - Ciencia y física

En el mundo cuántico el tiempo no existe

· El tiempo es una percepción de nuestro macro universo, pero en el mundo cuántico esta dimensión no tiene cabida, simplemente no existe. En este capítulo voy a intentar ofrecerte una nueva visión.

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Capítulo del libro © «Por qué brillan las estrellas»

Cómo un elemento puede estar simultáneamente en dos sitios a la vez

El Tiempo cero

5/4/2026 ― De todo lo que te voy a contar a lo largo del libro, quizás este tema sea el más peliagudo de entender ya que mentalmente no estamos preparados para ello. No obstante, si mantienes tu mente abierta, conseguiré que lo comprendas. La ausencia del tiempo y su relatividad es una cuestión surrealista, pero esencial para introducirte en el mundo atómico donde el tiempo es tan solo una paranoia cuántica. El símbolo que utilizaré a partir de ahora para definir la ausencia de tiempo es «t∞».

Seguro que en cierta ocasión has escuchado a algún científico decir algo similar a esto: «por la propiedad de incertidumbre, el electrón puede encontrarse en dos sitios simultáneamente». Y quizás tengan algo de razón, aunque no sepan explicarlo para los ciudadanos sin pedestal.

Si te has despojado de todos los conceptos racionales clásicos, te lo voy a exponer con una «historia real» basada en hechos ficticios.
El protagonista de esta aventura es un crack: mi admirado Rafael Nadal. Con él comprenderás cómo es posible que un elemento se encuentre en dos lugares de manera simultánea. ¿Es viable que Rafa pueda jugar al tenis contra sí mismo en una pista de tierra batida, que es lo que mejor domina? Para ello, es evidente que Rafa debería estar en dos sitios al mismo tiempo.

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Imagina que Rafa puede desplazarse de un lado de la pista de tenis al otro a la velocidad de 1 metro por segundo. Es evidente que no podría hacer un smash a la pelota que él mismo lanzó en al campo contrario. Ahora supongamos que Rafa, como es un crack, puede moverse a 1.000 m/s. Con esta velocidad Rafa podría recoger todas las pelotas y jugar al tenis solo sin problemas ni estrés. No obstante, en un periodo de tiempo determinado, Rafa se encontraría únicamente en la pista A o B. Vamos a darle una vuelta más de tuerca. Aunque es difícil, imagina que el crack de Rafa se desplaza a 10⁵ ―100 000― km/s. En ese escenario, veríamos a Rafa en ambas pistas al mismo tiempo. Pero no te equivoques, esto sería exclusivamente un efecto visual; en realidad estaría solo en una pista en un determinado instante. Ahora un poco más difícil; imagina que Rafa se mueve a una velocidad de 10001000 km/s. Desde nuestra visión dimensional, podríamos afirmar que Rafa se encuentra en las dos pistas al mismo tiempo. En este caso no sería solo un efecto óptico, en realidad, los átomos de Rafa Nadal estarían casi en dos lugares a la vez.

Ahora bien, si sigues aumentando la velocidad del campeón, lograrás que Rafa se encuentre en ambas pistas al mismo tiempo. En ese caso habrás conseguido detener el tiempo gracias a la velocidad infinita. Dos dimensiones que expreso a lo largo del libro como t∞ y v∞.
¡Ya ves!, has logrado que Rafa pueda estar en misa y repicando. Y además en cualquier punto de su trayectoria.

Espero que este ejercicio mental que acabamos de realizar te ayude a comprender lo que ocurre con la velocidad, el tiempo y el espacio en el mundo cuántico.

En ese caso ya estás en condiciones para entender cómo el núcleo del átomo gira sobre sí mismo ―rotación― a la velocidad de v∞ y, por tanto, esta característica le otorga la facultad de estar parado, en movimiento o en cualquier posición de rotación al mismo tiempo. Y quizás lo más importante; un electrón puede encontrarse en todos los puntos del espacio orbital del átomo, siempre que hagamos la observación desde el punto de referencia del núcleo atómico. En cambio, fíjate, si analizamos los electrones desde exterior, nuestro punto de referencia, los electrones están más estáticos de lo que piensa la comunidad científica.

Supongo que pronto te preguntarás si este bestial derroche de energía del núcleo produce algún efecto. Así es, esta fuerza origina la gravedad, eso que todo el mundo conoce, pero nadie sabe de dónde viene ni a dónde va. Sin embargo, ahora tú ya lo sabes.

En cuanto a la gravedad, te hablaré en otro apartado específico, pero de momento quédate con estos dos conceptos:
1. Mi hipótesis explica por qué la fuerza gravitacional de un átomo aumenta a medida que contiene más protones.
2. Acabas de descubrir que el protón se mueve rotacionalmente a una velocidad superior a la de la luz. Esto les va a hacer flipar a los estirados. ¡Ya verás!

Me imagino que, a partir de este punto, los sacapuntas comenzarán a dar la vara con sus lecciones magistrales, o en el mejor de los casos, tal vez algún joven lumbrera matemático se tome en serio mi planteamiento y comience a plasmar matemáticamente una nueva ley de la relatividad basándose en t∞ y v∞. Pero mientras todo esto sucede y el tiempo pone a cada uno en su sitio, nosotros seguiremos a lo nuestro. ― Juan Vicente Santacreu

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Sobre el fotón:
1004 - Estas particularidades le permite viajar a la velocidad de la luz en el vacío, sin necesidad de aceleración. Además, el fotón no posee carga eléctrica, lo que lo convierte en una partícula neutral.

♦ Algunos datos curiosos ►
La ausencia o el papel ambiguo del tiempo en el mundo cuántico ha sido una fuente constante de inquietud para muchos científicos. En la física clásica, el tiempo es una magnitud fundamental que fluye de manera continua y ordena los acontecimientos en una secuencia clara de causa y efecto.
Sin embargo, al adentrarse en el dominio cuántico, esa intuición empieza a tambalearse. Fenómenos como el entrelazamiento muestran correlaciones entre partículas separadas por grandes distancias que parecen manifestarse de forma instantánea, como si el tiempo de propagación no existiera. Esto ha llevado a muchos físicos a preguntarse si, en el nivel más profundo de la realidad, el tiempo es realmente una dimensión fundamental o simplemente una propiedad emergente que aparece cuando observamos sistemas macroscópicos. La posibilidad de que la naturaleza, en su nivel más íntimo, no esté gobernada por un flujo temporal tradicional ha generado debates intensos y reflexiones profundas sobre la verdadera estructura del universo.