Dedicatoria y agradecimiento de un libro de física
Extracto de mi libro © «Por qué brillan las estrellas»
7/9/2026 ― Según las normas editoriales, los agradecimientos se escriben al final de cualquier libro, pero pienso que es incorrecto. Rosa siempre nos ha inculcado a Natalia y a mí que debemos ser, ante todo, agradecidos. Así que, permíteme que me salte las normas como acostumbro y que muestre mi gratitud de entrada.
Ahora, mientras estoy escribiendo estas palabras, mi corazón se llena de reconocimiento y amor hacia mis dos estrellas. A medida que las letras se entrelazan en las páginas de este ensayo, no puedo dejar de reflexionar sobre el increíble papel que han desempeñado en mi vida y en la puesta en marcha de este libro que tienes entre tus manos.
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Rosa, mi compañera, amante y amiga. Tú has sido mi catalizador, mi apoyo inquebrantable a lo largo de todos estos años. Desde el momento en que compartí mis primeras hipótesis contigo, estuviste ahí, apoyándome y moderando mi visceralidad. Has sido mi musa, inspirándome con tu presencia y tu estímulo incondicional para ignorar a los estirados. Tu paciencia infinita y tus palabras de ánimo me han dado fuerzas en los momentos en que más lo necesitaba: «Cuando otros solo ven puertas cerradas, tú ves luz por las ventanas».
Tu fe en mí y en mis ideas ha sido un faro en las noches sin estrellas. Gracias por creer en mí cada vez que yo mismo dudaba, por apoyarme cuando mis planteamientos parecían incomprensibles para el mundo racional. Eres mi compañera y mi fuente de inspiración, y por ello, te dedico este libro con gratitud. A partir de ahora, no me preguntes por qué brillan las estrellas, mírate en el reflejo de un lago, y dímelo tú.
Natalia, mi lucero del alba, verte crecer y convertirte en una jovencita tan extraordinaria, es un privilegio indescriptible. Tu pasión por el conocimiento y tu mente curiosa han sido un constante recordatorio de la belleza y la magia que encierra el universo que nos rodea. Desde tus nueve años, cuando comencé a dar forma a mis hipótesis, has estado ahí, queriendo comprender las atomicidades que le contaba a la mamá. Fue justo a los nueve añitos cuando me entregaste una notita, de esas tantas que solías escribir: «Papá, te quiero con todos los átomos de mi cuerpo». Dedico este libro, a mi estrella del alba, con la esperanza de que encuentres en sus páginas un reflejo de tu espíritu brillante.
No puedo obviar en este espacio de gratitud a Vicente Valero Belenguer, mi padrino. Una persona excepcional que, desde cualquier lugar recóndito de alguna galaxia donde solo reposan las buenas personas, me ha iluminado el camino a lo largo de mi vida saltándose las leyes del espacio, tiempo y la relatividad.
Y finalmente, y aunque no te conozco, quiero dedicártelo a ti que, gracias a mis estrellas, puedo compartir contigo todas mis inquietudes. Si llegas al final del libro, habremos pasado bastantes ratos juntos cuestionando lo establecido y cabreando a muchos estirados. En alguna ocasión he escrito esta frase: «Un conocimiento que es nuevo y contrario a una forma cómoda de pensar puede ser una amenaza y a veces se reacciona de manera violenta contra él». ― Juan Vicente Santacreu
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Te propongo este artículo:
Aspectos científicos sobre la telepatía ― Muchos científicos escépticos niegan la evidencia de este fenómeno, en cambio las pruebas son indudables a pesar de que nunca se ha podido demostrar en el laboratorio, y no porque sea una farsa sino porque pertenece al mundo cuántico. Así lo demuestro en mi libro.
Aplicaciones en ciencia y tecnología:
1209 - Los fotones han revolucionado diversos campos científicos y tecnológicos al poder intuir sus características.
♦ Algunos datos curiosos ►
El apartado de agradecimientos en este libro de física cuántica es profundamente conmovedor, pues traspasa la mera formalidad para revelar la esencia humana detrás del avance científico. Con un lenguaje cálido y sincero, el autor nos invita a conocer anécdotas y curiosidades que muestran cómo cada contribución, por pequeña que pareciera, fue vital para la publicación de este ensayo.
Se resaltan momentos de colaboración, apoyo incondicional y descubrimientos inesperados, que humanizan el riguroso mundo de la ciencia. Cada relato y agradecimiento pone de manifiesto la pasión y la entrega de un equipo comprometido, haciendo evidente que la ciencia es, en esencia, un esfuerzo colectivo lleno de emociones y vivencias compartidas. Este apartado no solo reconoce las aportaciones intelectuales, sino que también celebra la complicidad y el compañerismo, recordándonos que en cada gran avance científico hay historias personales que inspiran y motivan.